1. INTRODUCCIÓN

Dinero (del latín denarius o denario, moneda romana) es todo medio de intercambio común y generalmente aceptado por una sociedad que es usado para el pago de bienes (mercancías), servicios, y de cualquier tipo de obligaciones (deudas).

Se trata de uno de los grandes avances en la historia de la humanidad que permitió la aparición y expansión del comercio a gran escala.


El dinero permite el intercambio de bienes y servicios en una economía de una manera más sencilla que el trueque. Por tanto, para que un bien pueda ser calificado como dinero se deben de satisfacer los siguientes tres criterios:
  1. Medio de intercambio: para evitar las ineficiencias de un sistema del trueque. Cuando un bien es requerido con el solo propósito de usarlo para ser intercambiado por otras cosas, posee esta propiedad. Por ejemplo, pocas personas conservan billetes para colección. En cambio, la mayoría de las personas los conservan por la posibilidad de intercambiarlos cuando lo deseen por otros bienes. Además, el dinero debe ser un bien ligero y fácil de almacenar y de transportar.
  2. Unidad contable: Cuando el valor de un bien es utilizado con frecuencia para medir y comparar el valor de otros bienes o cuando su valor es utilizado para denominar deudas, se dice que el bien posee esta propiedad. Por ejemplo, si gente de una cultura se inclina por medir el valor de las cosas en referencia a las cabras, las cabras serían la principal unidad contable. Un caballo podría costar 10 cabras y una cabaña unas 45 cabras.
  3. Conservación de valor: Cuando un bien es adquirido con el objetivo de conservar el valor comercial para futuro intercambio, entonces se dice que es utilizado como un conservador de valor. En el caso anterior, una cabra tendría un problema a la hora de servir como dinero, puesto que es un bien perecedero: con el tiempo muere. Otros materiales, como el oro y la plata, conservan sus propiedades a pesar del paso del tiempo. Es un medio de acumulación o atesoramiento. El dinero, como representante de la riqueza, tiene el poder de comprar cualquier mercancía y se puede guardar en cualquier cantidad. En otras palabras, la función de atesoramiento sólo puede realizarla el dinero de pleno valor: monedas y lingotes de oro, piedras preciosas, objetos de oro, etc. El bien escogido como medio de acumulación debe ser siempre algo que pueda guardarse durante largos periodos sin que se deteriore.
Además de los puntos anteriores, el dinero debe de ser reconocido por la sociedad que lo usa, permitiendo su identificación y valoración de una forma clara.

El dinero, tal como lo conocemos hoy (billetes y monedas sin valor propio), debe estar avalado o certificado por la entidad emisora. Actualmente son los gobiernos, a través de las leyes, quienes determinan cual es el tipo de dinero de curso legal, pero son otras entidades, como los bancos centrales (Banco Central) y las casas de la monedas (Ceca), los que se encargan, primero, de regular y controlar la política monetaria de una economía, y segundo, de crear las monedas y billetes según la demanda y la necesidad de tener dinero físico.

Sintetizando, podemos afirmar que el dinero es un activo neutro que sirve de plataforma intermedia para intercambiar bienes y servicios en la sociedad, evitando de esta manera inexactitudes de un mercado de intercambio directo de bienes y servicios (trueque).

2. HISTORIA DEL DINERO

Antiguamente, la forma común de comerciar era el sistema del trueque, intercambiando directamente bienes y servicios por otros. Este sistema es ineficiente y lo podemos ver con el siguiente ejemplo:

Un ganadero se dedica a criar cabras y necesita trigo para hacer pan. La persona que cultiva trigo no necesita ninguna cabra y por lo tanto el intercambio directo no es posible. Un herrero si quiere una cabra para comer, pero el ganadero no requiere de las herramientas fabricadas por el herrero, pero el cultivador si requiere de herramientas para su trabajo.

Desde las sociedades más primitivas, el hombre ha necesitado intercambiar los bienes obtenidos como fruto de su esfuerzo por otros. De ese modo, el que había recolectado frutos de la tierra podía desear cambiar parte de ellas por pieles en un momento dado. Así surgió el trueque. El problema es que, en ese momento, los intercambios dependían de las necesidades de cada individuo en cada momento, siendo un trámite lento y difícil adaptarse a las urgencias inmediatas de cada individuo.

En el ejemplo citado, es posible que el cazador que tenía las pieles no desease frutos de la tierra sino bastones de madera. La tarea del trueque podía resultar ardua, ya que en primera instancia el recolector de frutas requeriría encontrar a alguien dispuesto a cambiar las frutas por madera, para ir posteriormente a cambiar ésta por las pieles. En algún momento pudo suceder que el recolector de frutas diera las frutas al que poseía bastones de madera y le pidió una nota equivalente al valor de las frutas, luego se fue con esta nota y le dijo al dueño de las pieles que si le cambiaba esa nota (la cual tenia un valor en madera) por pieles, luego podría reclamarla por madera donde el emisor de la nota (el dueño de la madera). Probablemente el poseedor de las pieles recibió la nota y no fue a comprar bastones de madera sino que se la dio a otra persona en cambio por alguno otro bien o servicio, dando origen al papel moneda. Es probable que la nota nunca haya regresado al dueño de la madera, sino que fue intercambiada muchas veces hasta su destrucción.

Al final, en toda comunidad humana acaban apareciendo ciertos bienes que son más fácilmente intercambiables que otros, de forma que los individuos los demandan, no por su utilidad, sino por su especial capacidad para circular por el mercado, para servir de moneda de cambio. En definitiva, por su liquidez. Un claro ejemplo serían los cigarrillos en el ambiente carcelario, que serían utilizados incluso por los no fumadores para cambiar por otros bienes, o los chocolates en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, producto que por su aguda escasez servía informalmente para niños y adultos como moneda de cambio de otros bienes. Éste ejemplo ilustra la necesidad de un nexo común que los una a todos y que permita el intercambio de todos esos bienes y servicios. Dicho nexo es el dinero, que facilita todas esas transacciones comerciales de una manera fácil y sencilla, favoreciendo de este modo la expansión del comercio.

El dinero que fue usado en sus inicios no es como hoy lo conocemos. Distintas civilizaciones han adoptado distintos bienes para realizar la función de dinero: alimentos, conchas, metales y piedras preciosas, etc...

Con el paso del tiempo, el oro y la plata fueron ampliamente usados como dinero debido a su valor aceptado mundialmente, la facilidad de transportarlos respecto a otras soluciones y a que son metales que conservan sus propiedades a lo largo del tiempo. Para garantizar o certificar que un trozo de metal ó moneda contenía una cierta cantidad de oro y/o plata, se comenzó su acuñación, a modo de garantía o certificación, por parte de entidades reconocidas (gobiernos, bancos), que avalaban el peso y la calidad de los metales que contenían.

Las primeras monedas que se conocen, se acuñaron en Lidia, la actual Turquía en el Siglo VII a. C.

Fue necesaria una evolución en la cual los Estados emitían billetes y monedas que daban derecho a su portador a intercambiarlos por oro o plata de las reservas del país. La evolución del respaldo del papel moneda es el siguiente:

En los siglos XVIII y XIX, muchos países tenían un patrón bimetálico, basado en oro y plata.

Entre 1870 y la Primera Guerra Mundial se adoptó principalmente el Patrón oro, de forma que cualquier ciudadano podría transformar el papel moneda en una cantidad de oro equivalente.

En el periodo entre guerras mundiales se trató de volver al Patrón Oro, si bien la situación económica y la crisis o crack del 29 terminó con la convertibilidad de los billetes en oro para particulares.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los aliados establecieron un nuevo sistema financiero en los acuerdos de Bretton Woods, en los cuales se establecía que todas las divisas serían convertibles en dólares estadounidenses y sólo el dólar estadounidense sería convertible en lingotes de oro a razón de 35 dólares por onzas para los gobiernos extranjeros.

En 1971, las políticas fiscales expansivas de los EE.UU., motivadas fundamentalmente por el gasto bélico de Vietnam, provocaron la abundancia de dólares, planteándose dudas acerca de su convertibilidad en oro. Esto hizo que los bancos centrales europeos intentasen convertir sus reservas de dólares en oro, creando una situación insostenible para los EE.UU. Ante ello, en diciembre de 1971, el presidente de EE.UU., Richard Nixon, suspendió unilateralmente la convertibilidad del dólar en oro para el público y devaluó el dólar un 10%. En 1973, el dólar se vuelve a devaluar otro 10 %, hasta que, finalmente, se termina con la convertibilidad del dólar en oro también para los gobiernos y bancos centrales extranjeros.
Desde 1973 hasta nuestros días, el dinero que hoy usamos tiene un valor que está en la creencia subjetiva de que será aceptado por los demás habitantes de un país, o zona económica, como forma de intercambio. Las autoridades monetarias y Bancos Centrales no pretenden defender ningún nivel particular de tipo de cambio, pero intervienen en los mercados de divisas para suavizar las fluctuaciones especulativas de corto plazo, con el objetivo de mantener a corto plazo la estabilidad de precios y evitar situaciones como la hiperinflación, que hacen que el valor de ese dinero se destruya, al desaparecer la confianza en el mismo o la deflación.

3. EL DINERO Y LA LIQUIDEZ DE LOS ACTIVOS

Como se ha visto en la definición del Dinero, este puede ser cualquier bien (activo), contrato, certificado o cualquier cosa que tenga valor para las partes que intervienen en una transacción. De hecho, cualquiera puede crear su propio dinero, y se hace en la actualidad, por ejemplo, en los comercios minoristas con la emisión de los vales de compra, pero este tipo de dinero tiene un inconveniente, que sólo es aceptado por la misma tienda que los emitió, por lo que su liquidez es muy limitada.

En la actualidad el único tipo de dinero que se considera legalmente como tal, es el dinero emitido por los bancos centrales (billetes y monedas), también denominado dinero legal, y siempre ha de ser aceptado como forma de pago. Se considera que el dinero legal es el activo más líquido al cual se pueden convertir el resto de activos (bienes, servicios, deudas u obligaciones) y viceversa.

Hay diferentes tipos de activos que se pueden clasificar según su grado de liquidez respecto al Dinero. Por ejemplo, las cantidades de las cuentas bancarias (depósitos a la vista) son considerados como dinero bancario que se puede convertir en dinero legal, en una relación de 1:1, de forma inmediata, es decir, cuando hacemos un depósito en efectivo en una cuenta corriente, éste se convierte en dinero bancario, que viene de hacer una simple anotación contable en el pasivo (obligaciones o deudas) del banco, donde se indica que el banco debe esa cantidad de dinero al depositante, y además, existe el compromiso (contrato) por parte del banco de convertir el dinero bancario (deuda) en dinero legal (efectivo) de forma inmediata si el cliente así lo solicita. Desde el punto de vista del cliente, lo que tiene es un activo en forma de deuda (dinero bancario) con un alto grado de liquidez ya que existe el compromiso por parte del banco de que siempre lo puede convertir en dinero legal. Con el dinero legal depositado por el cliente, el banco hace su negocio, prestando parte mediante créditos a otros clientes, comprando bonos o acciones, etc..., pero debe mantener reservado otra parte (reserva legal y la propia) para poder hacer frente a los reintegros de los clientes u otros compromisos de pago.

Los diferentes pasivos que tienen los bancos (deudas y obligaciones: cuentas bancarias, depósitos, valores emitidos a menos de 2 años, repos, ...) dentro de un sistema económico se pueden clasificar según la liquidez que tengan respecto al dinero, es decir, la facilidad de convertirlos a este. A esta clasificación se la denomina oferta monetaria y se define con los diferentes agregados monetarios.

Hay que añadir que, al igual que los bancos, las empresas también pueden emitir deuda, y esta es susceptible de ser negociada, por ejemplo, en los mercados de renta fija, y por lo tanto también puede ser considerado un tipo de dinero con un cierto grado de liquidez. A este tipo de emisiones se le llama de papel comercial, pero no forman parte de ninguno de los agregados monetarios, a pesar de que pueden tener las mismas características que los componentes de dichos agregados.

4. CREACIÓN DEL DINERO

En los sistemas económicos actuales, el dinero es creado por dos procedimientos:
  • Dinero legal, es el creado por el Banco Central mediante la acuñación de monedas e impresión de billetes (dinero como efectivo).
  • Dinero bancario, es el "creado" por los bancos privados mediante la anotación en cuenta de los depósitos suscritos por los clientes.
La cantidad de dinero creada es medida mediante los agregados monetarios.

Nota aclaratoria: Cuando se habla de dinero creado por parte de los bancos privados, realmente estos no lo crean, lo que existe es una conversión de dinero legal al llamado dinero bancario con una relación de 1 a 1. Esta expresión se debe a que los bancos tienen un compromiso de pago inmediato, en dinero legal (billete y monedas), con sus clientes depositantes, es decir, es una deuda fácilmente liquidable diariamente (vencimiento diario). Esto crea la sensación de que el banco tiene el 100% de nuestro dinero guardado, pero en realidad no es así. Cuando un cliente consulta su cuenta y ve su saldo, lo único que está viendo es una anotación contable de lo que le debe el banco a él, ya que, el banco ha prestado parte del dinero de todos sus depositantes a otro cliente a través de un crédito, o también puede estar invertido en bonos o acciones de empresas. El banco suele tener una reserva (legal 2%, más la operativa) de dinero en efectivo para hacer frente a sus compromisos de pago, como puede ser la retirada de efectivo de clientes, transferencia de cantidades a otras entidades, etc.., el resto de activos son bonos, acciones, hipotecas, créditos, oficinas, etc... que se podrán convertir a dinero en mayor o menor medida (liquidez del activo). Es por ello la existencia del llamado "pánico bancario" ya que si todos los clientes de un banco quieren ejercer su derecho a retirar todo su dinero, el banco no podrá hacer frente a dicho compromiso de pago en dinero legal, en este caso se produciría una quiebra bancaria en la que se tendrían que liquidar los activos (bonos, acciones, etc...), como en cualquier otro concurso de acreedores. En el sistema actual es muy improbable que esto suceda, ya que hay mecanismos para intentar evitar la quiebra de los bancos debido a estos pánicos, como ejemplo de ello, tenemos la crisis financiera del 2008, donde hemos visto como varios bancos han sido rescatados por los gobiernos y bancos centrales para evitar estas quiebras.

En resumen, que el banco tenga, por ejemplo, un 10% del valor de los depósitos en dinero en efectivo, no significa que el 90% del valor restante exista en dinero real, virtual o imaginario, ese 90% del valor está contenido en otros activos (bonos, acciones, créditos, etc...). Además, hay que mencionar que si un cliente extiende un cheque o realiza una transferencia a una cuenta en otro banco, el banco origen deberá enviar el dinero legal (billetes y monedas) hacia el banco destino, pero esto no se hace ni inmediatamente, ni directamente, sino mediante las llamadas cámaras de compensación, o también, los sistemas de compensación electrónica, en las cuales se calculan los saldos netos de las entidades bancarias donde se han recibido y emitido cheques, transferencias u otros medios de pagos, y cada cierto periodo (diario - semanal) se retira o se abona el dinero legal (billetes y monedas) de ellas según dichos saldos.

5. RESPALDO DEL DINERO

Se considera que el valor del dinero debería estar respaldado en metales preciosos (oro, plata, etc.) o en divisas extranjeras; sin embargo, ninguno de estos métodos es seguro, considerando que su valor está sujeto a la oferta y la demanda, y no se puede garantizar que de repente no se descubran grandes reservas minerales del metal o se genere una aplicación que aumente su demanda. Lo mismo sucede con las divisas. Puesto que el dinero no está actualmente respaldado por ningún activo concreto es denominado Dinero fiduciario. Recientemente se ha cuestionado ambas relaciones, tanto del respaldo oro como la ley de la oferta y demanda, en el valor del dinero.

De hecho, el dinero es resultado de un pacto social, donde todos aceptan entregar sus bienes o servicios a otros, a cambio de los símbolos monetarios (billetes, monedas, etc.); por lo tanto, el respaldo del dinero es la suma de los bienes y servicios de la Población; o sea, el Producto Interno Bruto o PIB.

El Gobierno debe impedir que el agregado monetario sea superior al PIB para sostener su valor. Sin embargo, el gobierno puede optar por imprimir más billetes que derivaría en inflación y la devaluación de su moneda, como una manera de financiarse.

6. DOCUMENTALES


  • 6.1. THE CRASH COURSE

  • 6.2. DINERO ES DEUDA



  • 6.3. DINERO ES DEUDA 2. PROMESAS INCUMPLIDAS

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