INTRODUCCIÓN

La crisis económica islandesa 2008-2010 es una importante crisis económica que implica el colapso de los tres principales bancos comerciales del país tras sus dificultades en la refinanciación de su deuda a corto plazo y un pánico bancario en el Reino Unido. En relación con el tamaño de su economía, el colapso bancario de Islandia es el más grande sufrido por cualquier país en la historia económica.

A finales de septiembre de 2008, se anunció que el banco Glitnir sería nacionalizado. Una semana después, el control de Landsbanki y Glitnir fueron entregado a los receptores designados por la Autoridad de Supervisión Financiera (FME). Poco después, la misma organización declara también en suspensión de pagos el mayor banco de Islandia, Kaupthing. El primer ministro Geir Haarde, al comentar la necesidad de medidas de emergencia, dijo el 6 de octubre:

Existía un peligro muy real... de que la economía islandesa, en el peor de los casos, fuera absorbida con sus bancos y el resultado podría haber sido una bancarrota nacional.

También declaró que las medidas adoptadas por el Gobierno habían asegurado que el Estado islandés no iría a la quiebra. Al final del segundo trimestre de 2008, la deuda externa de Islandia era de 9.553 mil millones de coronas islandesas (50 mil millones de euros), más del 80% producida por el sector bancario. Este valor debe compararse con el producto interior bruto nacional de Islandia en el año 2007: 1293 mil millones coronas (€ 8,5 mil millones). Los activos de los tres bancos bajo el control de la FME ascendió a 14.437 mil millones de coronas al final del segundo trimestre de 2008.

La crisis financiera ha tenido graves consecuencias para la economía islandesa. La moneda nacional se ha devaluado de forma pronunciada, las transacciones en moneda extranjera se suspendieron virtualmente durante semanas, y la capitalización bursátil de la Bolsa islandesa se ha reducido en más del 90%. Como resultado de la crisis, Islandia se encuentra actualmente en una severa recesión económica, el producto interior bruto del país disminuyó en un 5,5% en términos reales en los primeros seis meses de 2009. El coste de la crisis aún no se puede determinar, pero ya supera el 75% del PIB en 2007. Fuera de Islandia, más de medio millón de depositantes (mucho más que toda la población de Islandia) tienen sus cuentas bancarias congeladas en medio de una discusión diplomática sobre el seguro de depósitos. El banco alemán BayernLB se enfrenta a pérdidas de hasta mil quinientos millones de euros y ha tenido que buscar ayuda del Gobierno Federal Alemán. El Gobierno de la Isla de Man pagará la mitad de sus reservas, lo que equivale al 7,5% de la isla PIB, en el seguro de depósito.

El 20 de noviembre de 2008 el consejo de administración del Fondo Monetario Internacional aprobó un préstamo de 2.100 millones de dólares a Islandia.

CAUSAS

Las causas se remontan al momento en el que se hicieron las reformas como la desregularización de los mercados financieros y la privatización de los bancos. En 2001, los bancos fueron desregulados en Islandia. Esto dispuso el escenario para que los bancos cargaran las deudas acumuladas por empresas extranjeras. La crisis se reveló cuando los bancos llegaron a ser incapaces de refinanciar sus deudas. Se estima que los tres principales bancos soportan una deuda externa superior a 50.000 M €, esto es, unos 160.000 € por habitante, comparado con el PIB islandés de 8500 M €. A modo de comparación, tanto la deuda externa bancaria como la del PIB han puesto el valor de la corona islandesa a 150 unidades por euro. Ya en marzo de 2008, el coste de los Fondos de garantía de depósitos privados para depósitos en Landsbanki y en Kaupthing era ya muy superior (6–8½ % de la cantidad depositada) respecto a otros bancos europeos. La króna, clasificada por The Economist a principios de 2007 como la divisa más sobrevalorada del mundo (según el Índice Big Mac), además ha padecido los efectos del carry trading.

Quizás una de las causas de esta crisis fue debida a que Islandia, al ser un isla muy alejada de Europa, tenía un sistema financiero y económico más o menos equilibrado, y el efecto de la globalización contribuyó a facilitar tanto unas fuertes entradas de dinero externo, como muchas facilidades a los bancos islandeses a financiarse en el exterior. Este efecto, junto al exceso de ambición de los 3 bancos privados islandeses y de algunos jóvenes empresarios, les llevaron a endeudarse e invertir parte de este dinero en la propia Islandia provocando fuertes alzas en la bolsa y el mercado inmobiliario.

El 14 de octubre de 2008, se produjo un crash total en la Bolsa islandesa, al desplomarse un 77% en un solo día, al perder los 3 bancos privados prácticamente todo su valor en bolsa,

PRIMERAS MEDIDAS ANTE LA CRISIS

La Autoridad de Supervisión Financiera islandesa nacionalizó el mayor banco del país, el Kaupthing, e intervino las otras dos entidades más importantes: el Landsbanki y el Glitnir. Los tres representaban cerca del 90% del sistema bancario del país.

El Consejo de gobernadores del Banco Central de Islandia (Sedlabanki) subió los tipos de interés hasta el 15,5% (a finales de 2005 estaba en el 8%) en un intento de frenar el desplome de la corona islandesa y hacer frente a las fuertes presiones inflacionistas.

El Gobierno pidió asesoramiento al FMI y se barajó la posibilidad de solicitar un programa de ayuda económica. Islandia negoció con Rusia los términos de un préstamo de 4.000 millones de euros.

Este país junto con los Países Bajos intentaron imponer su interpretación de la compensación legal debida a sus cuentahabientes según la directiva europea 94/19/EC. Según dicha interpretación Islandia estaría obligada a pagar cerca de 5 mil millones de dólares a una tasa de interés de 5%. Los ciudadanos islandeses no obstante rechazaron masivamente este plan sometido a referendo el 6 de marzo de 2010.

En resumen, en lo que respecta a calidad de vida y poder de compra, Islandia había retrocedido 10 años.

EFECTO

Mediante una ley ampliamente discutida en el parlamento se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros. La gente se echa a la calle para solicitar un referendum de la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur Ragnar Grímsson, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.

En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. La revolución islandesa consigue una nueva victoria de forma pacífica.

El FMI congela las ayudas económicas a Islandia a la espera de que se resuelva la devolución de su deuda.

A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden internacional de arresto contra el ex-Presidente del Kaupthing, Sigurdur Einarsson.

En este contexto de crisis, se elige una asamblea constituyente el pasado mes de noviembre para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

Y para terminar, otra medida “revolucionaria” del parlamento islandés: la Iniciativa Islandesa Moderna para Medios de Comunicación (Icelandic Modern Media Initiative), un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión. Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protegan fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística; el infierno para EEUU y el paraíso para Wikileaks.

Pues esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión.

En enero, el Partido Conservador se vio obligado de dejar el poder después de 18 años. El FMI salvó al Estado de la bancarrota. El país está asfixiado por deuda, hay una fuerte inflación, el desempleo es del 10% y la moneda ha perdido la mitad de su valor en un año.




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